Los Diez Mandamientos (II)
Por admin | 8 de June del 2008 |Predicar con el ejemplo
Según Bianchi, un líder debe ser consciente de que todo lo que diga o haga repercutirá en el ánimo del grupo a su cargo. Si asume la postura de estrella, haciendo declaraciones públicas con el objeto de venderse o mostrarse como el gran artífice de un determinado logro, será muy probable que alguno de sus dirigidos también lo haga, o empiece a pensar que él solo es más importante que todo el equipo de trabajo al que pertenece.
Algo parecido ocurrirá, dice el técnico, en caso de que después de algún logro el conductor se la crea y no se siga exigiendo esa dedicación permanente que debe tener hacia su tarea: “Si los obreros se relajan -señala- es porque el patrón se relajó. El que dirige es el que tiene que ir adelante. Yo conocí un presidente de un laboratorio que llegaba a las 7, porque los empleados llegaban a las 8”.
Predicar con el ejemplo implica también, dentro de la filosofía de Carlitos, tener siempre un buen recuerdo o anécdota a mano para dar muestras de lo que debe y lo que no debe hacerse, o bien directamente poner las propias actitudes como un espejo en el que todos los integrantes del grupo deben reflejarse.
En este sentido, cabe destacar una virtud de Bianchi que pocas veces se ha mencionado: su memoria prodigiosa, que le permite recordar situaciones del pasado con una facilidad y un detalle realmente asombrosos, y aprovecharlas para graficar de un modo siempre bien claro y preciso las indicaciones que da a sus dirigidos.
Esto, según ha demostrado el DT en innumerables oportunidades a lo largo de su carrera, puede representar una herramienta poderosísima para el manejo de grupos, por lo que no debiera ser dejado de lado a la hora de definir y evaluar las condiciones que harían de una persona alguien capaz de desarrollar un liderazgo eficaz.
volvé a boca , haceme feliz
Comentario por jlap — June 11, 2008 #