Tiempo de pensar sin gritar
Por Pepe Eliaschev | 21 de Julio del 2008 | 19 ComentariosComo sucede tras una de esas lluvias reparadoras y necesarias, es notable como el país ha ido recuperando, en las últimas horas, una serenidad que se había perdido.
Mas allá de todo análisis político o de conjeturas de orden económico, resulta evidente -hasta incluso para la persona menos preparada- que tras la exacerbación inútil y sobretodo estéril de estos últimos cuatro meses, la mera adopción de medidas de prudencia, como haber interrumpido la vigencia de aquella resolución ministerial que imponía aumentos absolutamente desmesurados a las retenciones agropecuarias, ha logrado ordenar el escenario, calmar los ánimos y reestablecer el principio de razonabilidad en la adopción de medidas de gobierno.