Postales de un día peronista

Por Vero Wiñazki | 16 de Julio del 2008 | 2 Comentarios

Ayer, en la Plaza de los Dos Congresos, hubo de todo. Un Néstor Kirchner eufórico desde un escenario colmado de funcionarios K; una multitud pro retenciones; carpas blancas; banderas argentinas; carteles a rolete y pirotecnia por doquier. Pero también: Chori, chipá, paty, torta frita y el cafetero de siempre.

Chipá

Torta frita

chori

Cafetero de siempre

El catering de Bailando por un Sueño

Por Vero Wiñazki | 4 de Julio del 2008 | 1 Comentario

Son las seis de la tarde. En el Bar de Ideas del Sur, la productora de Marcelo Tinelli, no queda ni una mesa libre. Los famosos y participantes de Bailando por un Sueño terminaron el ensayo general y ahora esperan allí hasta salir a escena.

Celina Rucci, la “Tota” Santillán, Evangelina Anderson y Carolina Baldini son algunos de los famosos que, junto a los coach y a los soñadores, esperan en el comedor a que se hagan las diez y media de la noche y arranque, por fin, el show.

Las chicas se maquillan y hablan por celular; se cambian los zapatos y hablan por celular; miran Intrusos en el Espectáculo o Patito Feo, según enfrente de qué televisor estén, y hablan por celular. Es que esperar horas detrás de escena aburre a cualquiera.

Pero para matar el tiempo, las estrellas tienen comida de sobra: un frondoso catering ecléctico con sushi, sanguchitos de miga, masas dulces, saladitos, gaseosa, champaña y Speed. Claro que no todo es para todos. El servicio de catering es uno para los “famosos” y otro para los “participantes”, como llama la producción a los soñadores que nadie conoce.

Muy buen provecho estuvo ahí y se metió en los camarines de Gerardo, de Pampita y de Carmen Barbieri. Mirá lo que comen.

¿Cuánto cuesta almorzar en el microcentro?

Por Vero Wiñazki | 1 de Julio del 2008 | 1 Comentario

Vianda en la plaza. Menú fijo con postre. Pancho en la calle. Los trabajadores del microcentro porteño eligen dónde y qué comer guiados por el tiempo y el bolsillo.

Perfil.com salió a la calle para averiguar qué y a qué precio almuerzan los oficinistas al mediodía. La mayoría coincidió en que gasta un 50% más que el año pasado en llenar el estómago.

Los que se sientan al aire libre comen por lo general lo que traen de su casa en tuppers: “tartas, empanadas, sándwiches, o lo que haya sobrado de ayer”, aseguran. Hay otros que también eligen el pasto pero que no están dispuestos a transportar la vianda. “Yo por ejemplo vivo lejos y el tupper en el bolso es un bajón. Prefiero comprarme algo por la calle y sentarme tranquilo acá en la plaza”, dice uno de los comensales que gasta entre 10 y 15 pesos por almorzar al sol.

Pero no todos disfrutan de la naturaleza. Para otros, la opción son los bares que ofrecen un menú fijo con café y postre. Puede ser una milanesa con guarnición, un plato de pastas o una ensalada completa. Los precios oscilan entre los 20 y 26 pesos, según se agregue un flan de postre o un café para alargar la sobremesa.

En la recorrida apareció un curioso comensal: Víctor Hugo Morales, periodista y relator de fútbol, también se animó a dar su testimonio. Sentado en una mesa sobre la vereda de la calle Rivadavia al 800, contó a Perfil.com que suele comer liviano y al paso. Dice que, aunque su situación económica es holgada, le preocupa el aumento de los precios a la hora de comer.

Pero el costo no es la única variable que entra en juego a la hora del almuerzo. Muchos ni siquiera tienen tiempo de parar para comer. Entonces prefieren un pancho o un paty al paso, en la calle, “de parado” y gastan alrededor de $5,50.

Según pudo observar Perfil.com, la inflación, como no podía ser de otra manera, también modificó la rutina alimentaria de quienes trabajan en el microcentro y no pueden volver a almorzar a sus casas.

Nota: www.perfil.com

Ñoquis del 29

Por Vero Wiñazki | 29 de Junio del 2008 | 1 Comentario

Doña Coti no sabe por qué comemos ñoquis los 29 de cada mes. Pero no le importa. No quiere saberlo. Ella amasa y amasa frente a la ventana. Le gusta mirar a la gente. Y que la gente la mire a ella. “A mi en el barrio me conocen todos. Los ñoquis de “Don Chicho” son famosos, acá y en todas partes”.

Hace 50 años que Coti amasa en la cantina que fundó su suegro en 1922, en la esquina de Plaza y Zárraga, en pleno corazón de Villa Ortúzar. Empezó con los fussili al fierrito y siguió con los célebres ñoquis de papa. Siempre en la ventana, a la vista de los comensales.

Setenta kilos de papa alcanzan para los doscientos platos de ñoquis que se sirven en “Don Chicho” los días 29 de cada mes. Desde las 10 de la mañana Doña Coti está amasando. Y no dejará de hacerlo hasta las once de la noche, cuando se sirva el último plato de la jornada.

Alguna vez Troilo, Pugliese, Di Sarli, Tita Merello, Luis Sandrini y hasta Eva Perón se sentaron a la mesa de “Don Chicho”. “Hoy viene gente de todos lados y de toda clase. Pero para mí son todos importantes, porque se sientan a la mesa de mi casa”.

¿Tinto o Blanco?

Por Vero Wiñazki | 23 de Junio del 2008 | 4 Comentarios

Duda existencial. Indecisión. Ignorancia. Como sea, la pregunta aparece siempre que tenemos que combinar un plato con un vino.

Muy buen provecho consultó al presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers, Andrés Rosberg, para resolver el dilema binario.

Y otra cosa: ¿Por qué es tan rico el asado con vino tinto? ¿Es por tradición? ¿Es sólo cuestión de gustos? ¿O hay otra explicación?

Catador experto, Rosberg revela las razones de por qué el tinto va mejor con las carnes rojas y el blanco con los pescados. Sin embargo, asegura que no necesariamente esto es así. Que hay otras opciones. Que podemos escapar al dogma.

Fueron a la plaza por el sándwich y la coca, pero los engañaron

Por Vero Wiñazki | 18 de Junio del 2008 | 1 Comentario

La historia de los siete misioneros que llevó Luis D’Elía al acto de Cristina Kirchner prometiéndoles comida y “conocer Buenos Aires”.

“Estamos esperando que nos traigan el almuerzo, son las dos de la tarde y todavía no comimos nada”. Mirta De Lima está indignada. Tiene hambre. Viajó 14 horas desde Oberá, Misiones, para estar hoy en la Plaza de Mayo.

El movimiento Federación Tierra y Vivienda (FTV) que comanda Luis D’Elía le prometió el pasaje y la comida a cambio de su presencia en el acto de esta tarde transmitido por Cadena Nacional. Y Mirta aceptó por una sola razón: “Quería conocer Buenos Aires, a mi Cristina y su acto no me importan”.

Promesas incumplidas. El viaje no fue lo que esperaban. En la ruta hacía frío y los dirigentes a cargo del micro que llevaba a 48 personas decidieron comprar whisky en lugar de comida. “Compraron 5 botellas y el presupuesto para el grupo era de 300 pesos”, cuenta enojado José, otro misionero que se siente estafado.

A las dos y media de la tarde Mirta, José y cinco personas más -una de ellas embarazada y otra de apenas cuatro años- recibieron el almuerzo en una bolsa de nylon. Había pan, fiambre y mayonesa para un total de cinco sándwiches. Para tomar tenían una gaseosa de un litro y medio que les habían dado a las nueve de la mañana, cuando llegaron a la Plaza. Eso fue todo.

Misioneros en Plaza de Mayo

Los misioneros de D’Elía dicen estar acostumbrados a que los punteros políticos les ofrezcan comida a cambio de participar de movilizaciones. “Pero lo de hoy es una estafa, tenemos hambre”, repite Juan.

A pesar de la institucionalidad que profesa Cristina en sus discursos, el clientelismo político sigue intacto.

Nota: www.perfil.com

La cola por un café

Por Vero Wiñazki | 13 de Junio del 2008 | 9 Comentarios

El ser humano se conduce a veces de manera incomprensible y enigmática. En ocasiones, la razón no consigue explicar el comportamiento de los hombres.

Por ejemplo:

¿Cómo entender que alguien espere hasta 40 minutos por algo que puede conseguir en menos de cinco? ¿Cuál es la causa que conduce a una persona a detenerse y esperar cuando podría no hacerlo? ¿Puede un café despertar el deseo hasta límites insospechados y lograr que la gente se agolpe –y haga cola- para conseguirlo?

Muy buen provecho fue a buscar la respuesta al shopping Alto Palermo, donde hace 15 días abrió sus puertas Starbucks, la cadena norteamericana de cafés más grande y conocida del mundo. Había una fila de más de 50 personas esperando para conseguir un Frapuccino, un Espresso Macchiato o un Café Latte. La mayoría se quejaba. Pero ninguno, ni hasta el más severo, se movió de su puesto hasta conseguir lo que había ido a buscar.

Y la pregunta vuelve a pronunciarse:

¿Por qué alguien es capaz de esperar tanto tiempo por un café?

No sabemos. Por eso preguntamos.

Churros light: invento rosarino

Por Vero Wiñazki | 10 de Junio del 2008 | 2 Comentarios

Héctor Bustamante es un inventor. Con una bicicleta, una garrafa de gas, una luz infrarroja y mucho ingenio, creó “una máquina perfecta” capaz de desgrasar churros.

“¿No me crees?”, lanzó desafiante. Y Muy buen provecho no pudo resistirse a la tentación de comprobarlo.

Héctor se para todos los días en la puerta de la terminal de ómnibus de Rosario con su bici azul y sus churros light. Tiene 61 años y es vendedor ambulante desde hace 7. “Pero mucho antes ya había entrado al rubro de la churrería, por eso se me ocurrió este sistema que es único acá en Rosario”, dice mientras nos enseña su invención.

La súper bici carga 14 docenas de churros, tortas fritas y pirulines rellenos de dulce de leche. Si todo va bien, el inventor despacha las facturas en cinco horas y se va andando por las calles de Rosario.

La hamburguesa de Andy Warhol

Por Vero Wiñazki | 5 de Junio del 2008 | 3 Comentarios

Durante 4 minutos y frente a una cámara, el excéntrico artista pop se come una hamburguesa con ketchup.

Eso es todo.

El Chef de Mirtha Legrand

Por Vero Wiñazki | 3 de Junio del 2008 | 8 Comentarios

Hoy Almorzando con Mirtha Legrand cumple 40 años en pantalla. Para festejar, la Señora de la televisión invitará a 40 invitados a comer.

Mirtha es perfeccionista y dedicada. Fue ella especialmente la encargada de elegir el menú que se degustará en la fiesta. Y para Guillaume Bianchi, su Chef desde hace 4 años, sus pedidos son órdenes:

Entrada:
Finas láminas de gravlaks
Brotes tiernos de temporada con vinagreta de frutos de la pasión

Plato principal:
Medallón de lomo rotie con
parmentier de papa y forestiere

Postre:
Composición de sorbetes

Muy buen provecho quiso conocer al encargado de preparar el almuerzo más famoso de la Argentina. Por eso fue hasta el Hotel Hilton Buenos Aires, donde Guillaume trabaja como Chef Ejecutivo desde el 2000.

Mucho antes de que Mirtha lo eligiera, este francés de 42 años se dedicó a viajar y a cocinar por el mundo. Vivió y trabajó para la cadena hotelera en Bélgica, Inglaterra, África, Italia y Turquía. A la Argentina llegó por equivocación.

¿Por qué elegiste Buenos Aires para trabajar?

Yo creía que Buenos Aires quedaba en Brasil. Recién cuando me dijeron que tenía que ir a la embajada Argentina para hacer los trámites me di cuenta del error geográfico. Y a esa altura ya había empezado con todos los papeles para la transferencia y no tenía opciones. Así que llegué a la Argentina seguro de que iba a llegar a Brasil. Imaginate.

Desde el 2005 te encargás de preparar los almuerzos de Mirtha Legrand. ¿Por qué te eligió a vos?

Te voy a ser honesto. La primera vez que me la nombraron pregunte: ¿Quién es Mirtha Legrand? Hacía cinco años que había llegado al país, pero la verdad es que no es el tipo de programa que yo miro en televisión. No la conocía. Un día fuimos al programa en representación del Hilton para mostrar la comida que se había servido en los premios Martín Fierro y desde ese momento Mirtha nos eligió. “Los quiero a ellos”, dijo. Y cuando la Señora dice algo, es palabra santa. Al otro día estábamos trabajando para ella.

¿Cómo es tu relación con Mirtha?

En lo personal, es excelente. Es una persona que respeto mucho hoy. No soy su amigo íntimo, pero cada vez que voy me saluda muy afectuosamente. Con el resto del equipo no sé cómo se lleva, pero no me importa. Cuando voy al programa hablamos en francés detrás de cámara. A ella le gusta mucho hablar en francés conmigo. Habla muy bien.

¿Cuánto demora la preparación de un almuerzo? ¿Cómo es la organización?

La comida se prepara a la mañana acá en el Hotel y después el canal América nos manda un remise que viene a buscar al cocinero que lleva la preparación. Allá tenemos una pequeña cocina donde hacemos la definición, emplatamos y mandamos. Es simple.

Son cinco almuerzos por semana desde hace casi cuatro años, ¿Cómo hacen para no repetirse después de tanto tiempo?

Para que eso no pase, cada temporada mando al set de grabación a un cocinero distinto. Les doy mis recetas y los lineamientos generales, pero cada uno tiene su propia iniciativa. Creo que esa es la mejor manera de trabajar.

¿Es difícil complacer a Mirtha?

Hay que saber escucharla. Cuando ella habla no se la puede interrumpir, pero cuando vos hablas ella sí puede hacerlo. Eso es claro. Pero creo que si vos te manejas bien, si sos transparente y honesto, no vas a tener problemas con Mirtha. Sin embargo, a mí el tema de la televisión no me gusta. Prefiero quedar un poco al margen. La atmósfera ahí adentro es rara, yo no entro en el juego porque no es mío. Hago la comida y basta.

¿Hay algún plato específico que no le guste a la “Señora”?

Si, claro, la liebre por ejemplo. Todo lo que es carne de caza no le gusta. Y si a ella no le gusta, no lo hacemos.

Mirtha tiene un carácter especial, ¿Alguna vez te retó porque algo no haya salido bien?

No, a mí no. Pero a alguno de mis chefs, seguro que sí. El último que entró al canal fue Dante. Y siempre que hay alguien nuevo, Mirtha se pone un poco fría. Pero eso con la Señora es normal. Cuando vos estás en el estudio, antes de que llegue ella hay muchísimo ruido y movimiento. Cuando entra Mirtha se hace un silencio impresionante. Parece que llegara la reina de Inglaterra. La gente opina bien o mal, pero la respeta. Y yo la respeto mucho, no porque trabaje con ella. No soy fanático del programa, pero como persona merece mi respeto.

La mayoría de los famosos suelen evitar comer delante de las cámaras porque les da vergüenza, ¿sobra mucha comida cuando termina el programa?

Depende de los invitados. Hay veces que se comen todo y hasta pasan por la cocina y te piden repetir. Las modelos, en cambio, no comen nada. El otro día vino una top model que no tocó el plato. Prefiero no decirte el nombre, pero lo único que pienso es el sacrificio que hacen por la plata. Se privan de las buenas cosas como es comer y tomar. Todo por la plata o por ser famoso. ¿Vale la pena digo yo? No, no lo creo.

¿Cuál es el plato mas complicado para comer en TV? ¿Qué es lo peor para manipular al aire?

Hay muchos platos que no hacemos por esa razón. Los que son con queso fundido directamente no los preparamos. A Mirtha no le gustan. Lo mismo que el pescado con espinas. Hacemos platos ricos que se coman sin hacer enchastres. Igual, la mayoría de los invitados comen durante el corte.

¿Los famosos suelen pedir platos especiales? ¿Tienen exigencias?

La gente que viene al programa no suele exigir nada. Nosotros hacemos las cosas que sabemos que a Mirtha le gustan. Si a la gente no le gusta, no lo come. Pero no dicen nada. Nadie se opone a la Señora.

Guillaume Bianchi no para un minuto. En el hall del hotel Hilton Buenos Aires se dan vuelta para mirarlo. Con su gorra blanca y alta camina firme por el inmenso salón vidriado.

Mientras se festejan las 4 décadas de almuerzos televisados, este Chef sigue trabajando. Está preparando otro banquete para 600 personas: carpaccio de ciervo, mozzarella y tomate confit de entrada, más cordero y guarnición de papas para todos.

Son las once y media de la mañana. Dentro de dos horas la mesa estará servida.Y el Chef tiene que controlarlo todo.

Muy buen provecho lo muestra en plena acción: