Por qué comer en el Gijón - Por Spinosa Melo
Abril 28, 2008 | Filed Under Lugares, Personajes | 4 comentariosHace 15 años que Oscar Spinosa Melo come en el Gijón. Casi todas las noches, como si ese fuese el living de su casa, el ex embajador menemista circula locuaz por el salón del bodegón de Chile y San José, en el barrio porteño de Montserrat.
Spinosa Melo fue embajador en Chile hasta que fue destituido después de un escándalo, en 1993. Los empleados de la Embajada en Santiago lo acusaron de frecuentar cabarets de “baja reputación” y de organizar orgías en la residencia oficial. La cancillería menemista lo exoneró del cargo, pero la Corte Suprema le terminó por dar la razón: “Las fiestas sexuales son parte de la intimidad”, dijeron los jueces, en un fallo bastante divertido para leer si se lo compara con otros dictámenes del máximo tribunal. Ahora, Spinosa cobra la jubilación que le corresponde por casi treinta años de aportes. Y espera ansioso que le llegue el suculento cheque por el retroactivo de los años de sueldo -en dólares- que no cobró por estar exonerado.
Pícaro y mordaz como siempre, el ex embajador admite su gusto por las mujeres y la buena vida. Como diplomático frecuentó los mejores restaurantes del mundo, e incluso tuvo una cuenta en el mítico Harry’s Bar de Venecia.
¿Por qué elige el Gijón, entonces?
Para saberlo, Muy Buen Provecho fue hasta el lugar. Y allí estaba él, Spinosa, con su irreverencia, para contestarnos:
El Gijón queda en Chile 1402, Capital Federal. Andá y probá el bife de chorizo. Y después contame.